Entradas populares
-
¿Cómo coño quieren que me porte bien? Si de pequeña veía que Tarzán andaba desnudo, Cenicienta llegaba a media noche, Pinocho mentía, Batma...
-
Su sonrisa me prometió hace tiempo que dependería de mí, que la distancia solo serían números al azar que luchan contra algo con lo que no p...
-
Soy esa chica que finge su sonrisa y aparenta ser fuerte. Pero que todos los dias continua rompiendose por dentro, esa que sonrie y parece q...
-
Con cada apariencia tuya, cegando mis ojos. Apenas puedo recordar la ultima vez que sentí algo que hice. Tú eres un ángel disfrazado.
-
Sé exactamente lo que quiero hacer dentro de 10 años, pero no sé que ropa me pondré mañana. No recuerdo lo que comí ayer pero recuerdo perf...
-
Las cosas espontáneas son así, que nacen poco a poco, sin querer. Sin tener nada premeditado. Pero luego ocurre, que aparece un "algo...
domingo, 7 de agosto de 2011
Dicen que un clavo saca a otro clavo, y que el amor es un animal antropófago que se alimenta de otros de su misma especie.
En mis viajes fracasados, donde busqué el amor y solo encontré nostalgia, comprobé que esas palabras vacías no hacen sino alimentar esperanzas imposibles de cumplir.
Cuando has querido a una persona intensamente, ese fuego no se apaga con agua, ni siquiera creo que se apague nunca, solamente el tiempo en su inexorable camino puede ir enfriando poco a poco, hasta que sea un fuego pequeñito, que no queme, que no caliente, que te deje el alma fría.
Si en el tiempo en que ese fuego sigue vivo te acercas a otras personas, lo mínimo que puede pasar es que termines quemando su corazón.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario